¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto

Política de Cookies

¿Qué son las cookies?

Las cookies son archivos que se pueden descargar y almacenar en el equipo que utilizas para acceder a una página web. Las cookies recogen información sobre la visita, especialmente sobre los hábitos y preferencias mostrados durante la navegación.

¿Utiliza cookies Katia Guzman?

Katia Guzman te informa que recopila cookies y, por ello, pone a tu disposición esta Política informándote sobre sus características y acerca del uso que hará de ellas. Cuando accedes por primera vez a la página web de Katia Guzman (www.katiaguzman.com), se te informa de la existencia de cookies. Si continúas navegando entendemos que conoces y aceptas esta Política. Siempre que Katia Guzman realice modificaciones en la configuración y/o utilización de las cookies, actualizará la presente Política y publicará su nueva versión en www.katiaguzman.com.

¿A quiénes afectan las cookies de Katia Guzman?

La Política de cookies se aplicará a aquellos usuarios o clientes que:

· Acceden a la web de Katia Guzman.
· Utilizan sus herramientas de gestión de productos.
· Completan formularios con sus datos.
· Utilizan cualquier otro servicio accesible desde la página web que suponga la comunicación de datos a Katia Guzman o el acceso de esta última a dichos datos con la finalidad de prestar los servicios.

¿Con qué finalidad utiliza Katia Guzman las cookies?

Katia Guzman utiliza las cookies que recoge de los usuarios durante la visita a su página web (www.katiaguzman.com) con la finalidad de conocer sus hábitos de navegación para poder mejorar y adaptar la usabilidad de su sitio web a las necesidades de los mismos. También recoge cookies con fines meramente estadísticos.

¿Qué tipo de cookies utiliza Katia Guzman?

Las cookies utilizadas por Katia Guzman son de diferentes tipos:
· En función de su titularidad, pueden ser:
o Cookies propias: Directamente enviadas y gestionadas por Katia Guzman.
o Cookies de terceros: Enviadas y gestionadas de forma anónima por un tercero distinto de Katia Guzman, con la finalidad de elaborar estudios estadísticos sobre la navegación por su página web.

· En función de su finalidad:
o Cookies técnicas y/o de personalización: Simplifican y agilizan la navegación porque identifican la sesión, permiten el acceso a herramientas de acceso autenticado y permiten prestar al usuario el servicio solicitado, adaptado a sus necesidades de entre las diferentes opciones disponibles.
o Cookies de análisis y/o publicidad: Facilitan el conocimiento de las tendencias y hábitos de los usuarios al informar sobre el número de visitas recibidas en las diferentes secciones de la página web y, así, mejorar la navegación, la prestación de los servicios y la gestión de los espacios publicitarios incluidos en el sitio web visitado (principalmente, Google Analytics). Los datos son recopilados de forma anónima con la finalidad de definir los diferentes perfiles de navegación de los usuarios.

· En función de su duración:
o Cookies de sesión: Obtienen y almacenan los datos mientras el usuario accede a la página web.
o Cookies persistentes: Obtienen y almacenan los datos en el terminal del usuario durante un periodo de tiempo que variará según cuál haya sido la finalidad de su utilización y siempre será el mínimo indispensable para cumplir ésta.

¿Cómo puedo modificar la configuración de las cookies en mi navegador?

Puedes configurar las opciones de tu navegador, en cualquier momento, habilitando o deshabilitando la recepción de todas o algunas de las cookies.

La configuración de los diferentes navegadores para habilitar o deshabilitar la recogida de cookies, se puede consultar en las siguientes direcciones:

· Firefox: http://support.mozilla.org/es/kb/cookies-informacion-que-los-sitios-web-guardan-en-?redirectlocale=en-US&redirectslug=Cookies

· Chrome: https://support.google.com/chrome/answer/95647?hl=es

· Explorer: http://windows.microsoft.com/es-xl/internet-explorer/delete-manage-cookies#ie=ie-11

· Safari: https://support.apple.com/es-es/HT201265

Si decidieses retirar el consentimiento para la recepción de cookies, después de haberlo otorgado inicialmente, deberás eliminar todas aquellas almacenadas en tu equipo y configurar las opciones de los diferentes navegadores. La navegación por la página web de Katia Guzman, una vez deshabilitada la recogida de cookies, es posible aunque la utilización de algunos servicios podrá sufrir limitaciones.

LA INFANCIA Y LA CULPA

A mi parecer la culpa es la "hermana" del miedo, ya que actúa de manera similar a éste. En cierta manera nos paraliza, nos mantiene en una situación de malestar sin que podamos avanzar. También la podría definir como un concepto correlacionado con el de coste, y es que cuando uno se siente culpable inconscientemente se ve obligado a pagar un precio por ello. Pagar el precio en una relación, pagar el precio por un acto incorrecto, pagar el precio por haber permitido algo que no deberías...

Normalmente el sentimiento de culpa viene ocasionado por la manifestación de conductas inadecuadas hacia los demás, pero también existe la culpa por haber consentido comportamientos ajenos inapropiados hacia ti. Sea cual sea el motivo de la culpa, el resultado es el mismo; existe un gran enfado contigo mismo, el cual hace que en cierta manera te mantengas en una posición de victimismo, pudiendo llegar a afectar a tu propia autoestima, ya que te posicionas en un peldaño de inferioridad en cuanto a los demás. Para salir de esta situación es importante que tomes responsabilidad de todo aquello que te ocurre en la vida.

Existen diferentes técnicas de reconciliación con uno mismo que se llevan a cabo en las sesiones de psicología. Como explico en el libro Sí quiero, casarme conmigo una persona tiene que ser capaz de perdonarse y entender que detrás de cada desafío existe un aprendizaje que nos puede hacer prosperar, pero depende de nosotros seguir estancados o por el contrario avanzar. Otras veces es necesario trabajar el sentimiento de culpa revisando la infancia de cada uno, ya que si nos paramos a pensar veremos que ésta es una emoción propia de la niñez: Los niños lloran cuando no actúan correctamente, se sienten mal delante de hechos irrelevantes, etc.

El sentimiento de culpa puede nacer de los acontecimientos y vivencias de la infancia, y aunque es posible que muchos de estos momentos no los recuerdes siguen almacenados en el subconsciente motivo por el cual dicho sentimiento florece con facilidad.

Puede haber varios motivos por los cuales sentimos culpa:

1.- Carencia afectiva por parte de los padres

Pensamiento inconsciente
No he sido buen niño/a por eso no me quieren.
Consecuencias futuras
Estas personas no se sentirán dignas de recibir amor.

2.- Conflicto entre padres

Pensamiento inconsciente
Responsabilidad o incapacidad delante los enfrentamientos de los progenitores.
Consecuencias futuras
Sentimiento excesivo de culpa delante circunstancias que implican una cierta oposición. Incluso pueden que reaccionen pensando que han hecho algo malo delante la seriedad o la tristeza de los demás.

3.- Educación exigente

Pensamiento inconsciente
Si no consigo lo que me proponen mis padres no estaré a la altura de lo que se espera de mí. De modo que el hecho de no llegar al nivel de exigencia produce un sentimiento de fracaso y culpabilidad.
Consecuencias futuras
Demostración constante de logros esperando la aprobación externa, así como también una asociación incorrecta entre el afecto y los méritos externos.

 

Es necesario tener las herramientas suficientes para integrar la parte subconsciente (la que te intenta castigar), la parte emocional y la parte consciente, ya que de no ser así es difícil luchar con las heridas del pasado. Este tipo de culpa tan sólo te convierte en un adulto indefenso, porque una parte de tu niño interior no se ha sanado correctamente y te arrastra en actitudes y comportamientos que no son propios de ti, sino de aprendizajes adquiridos a raíz de mecanismos de defensa para ganar el afecto y el cariño parental. El haber tenido una familia destructurada, una falta de afectividad, unos padres infelices… afecta a nuestro bienestar, ya que el inconsciente es incapaz de aceptar o concebir estar en una posición que se encuentre por encima de los progenitores. Por eso aparece de nuevo el sentimiento de culpabilidad, razón por la cual hay personas que se boicotean aquellas situaciones que se encuentran cerca de lo que ellos es la felicidad.

¿Piensas que existe un boicoteador dentro de ti que no te deja avanzar?

¿Actuaste de manera inadecuada sin saber por qué?

Toma consciencia de los patrones integrados que no son propios de ti, ya que esta será la única manera de no volver a repetir los mismos acontecimientos de tus progenitores y de poder vivir una vida plena y sin ataduras.

 

Como dijo el psicólogo Carl Jung:
"Lo que no se convierte en consciente, se convierte en destino."

 

 

Añadir comentarios
  • No se han encontrado comentarios