Lo empleé como metáfora, lo que realmente quiero decir es que la gente debe conocerse, valorarse y estar bien con uno mismo.
Hay gente que sí, claro. Comienzo el libro hablando de parejas, de dependencia emocional y de cómo superar una ruptura de pareja. Mi experiencia profesional como psicóloga me ha hecho ver que mucha gente que viene a consulta, y lo ha dejado con su pareja, se siente muy perdida. La raíz de todo esto es la autoestima. Hay circunstancias que te la pueden bajar, como por ejemplo las creencias heredadas de la familia y de la sociedad, que hacen que formemos un autoconcepto erróneo de nosotros mismos y nos distanciemos de quienes realmente somos, de nuestra identidad.
Muchas veces sí. Por eso escribí el libro. Nos cuesta mucho la gestión de emociones. En las consultas de psicología de cada vez más aparecen personas con ansiedad, frustraciones, dependencias …
A veces lo que cuesta es reconocerlo y aceptarlo. Cuando llevas una temporada en una zona de confort, aunque no te encuentras bien, aquello se convierte en normalidad. Tienes que hacer un cambio y no toda la gente tiene herramientas para hacerlo. Normalmente la gente que acuda a las terapias psicológicas comenta: ¿Cómo puedo hacerlo para cambiar?
Si estás bien dentro de la zona confort, disfrútala. Pero si estás mal en tu zona de confort y no sales por miedo a lo qué pasará, lo aconsejable es que te atrevas a hacerlo. Si en un momento tomas una mala decisión puedes volverla a cambiar o tal vez aprender de ella.
Fue una ilusión. Fue un gran esfuerzo, pero lo hice con mucha emoción y muchas ganas.
Sí, y los comentarios son positivos. Un paciente me dijo que debería recomendarlo a todos los que vienen a la consulta, que es un buen complemento de las sesiones psicológicas.
Quería aportar mi granito de arena y ayudar a gente que no está en su mejor momento. En mis consultas de psicología he tratado con numerosos pacientes que la autoestima y las parejas han sido el motivo de consulta. Es por esta razón que pensé que tenía que escribirlo. Es común entre los psicólogos encontrarnos pacientes con falta de autoestima, personas que no se valoran lo suficiente.
Sí, pero cuanto más consolidada esté la baja autoestima, cuanto más arraigadas estén estas creencias negativas acerca de nosotros mismos, más difícil es. A veces la edad es un hándicap porque implica que está más arraigado todo, pero depende mucho de la persona. He tenido personas mayores con ganas de hacer un cambio y enseguida lo han logrado. Depende mucho de cómo de arraigada esté la imagen que se tiene de uno mismo, en función de cómo se han comportado contigo y de la percepción propia.
La autoestima no es estable, a lo largo de la vida sube y baja. Fluctúa con los elementos externos, por eso tienes que tenerla siempre fuerte, para intentar que no te cambie en función de lo que suceda. Tu valor debe ser siempre el mismo, pero a veces las circunstancias no ayudan.
Sí. En un momento de mi vida me sentí muy perdida y, por diferentes circunstancias, trabajé mucho sobre esto. Puedo decir, desde el punto de vista personal y profesional que la autoestima se puede ganar.
Realmente cambian muchas variables. Te relacionas de forma diferente. Cuando tienes más seguridad cambias la forma de relacionarte en todos los ámbitos: familiar, personal, laboral … Es una dinámica. Si tienes una imagen desfavorecida de ti mismo te comportarás de una forma determinada. Cambiar la imagen negativa de uno mismo hace que te comportes diferente y que la gente te vea diferente.
¡Exacto! Buena frase. En las consultes de psicología constantemente repito: No vemos las cosas como son sino como somos. Son mucho los psicólogos que se han dado cuenta de que la autoestima varia de un ámbito a otro. Sí, depende del ámbito té puedes sentir mejor o peor. La autoestima también se tiene que entrenar. Hay ámbitos en los que te encuentras muy bien y en otros no. Aquí entran en juego la inteligencia emocional y otras. Hay diferentes inteligencias que no es más la capacidad de adaptación que tiene la persona en un determinado ámbito.
De cada vez se le da más importancia. Como psicóloga me centro mucho en el aspecto emocional de la persona. Por eso trabajo con las diferentes capacidades y variables de adaptación de la persona al medio; solución de conflictos, habilidades de comunicación, gestión emocional. A parte de psicóloga soy maestra, ello me ha servido para darme cuenta que la inteligencia emocional se trabaja de cada vez más con los niños desde edades tempranas. Las emociones, el diálogo, la frustración, la comunicación, el trabajo en equipo … realmente puedo decir que en este aspecto la sociedad está cambiando con más consciencia.
¡Este creo que será mi siguiente libro! No, no nos favorecen. Las redes sociales tienen un componente muy superficial, hacemos ver un mundo feliz donde todo es perfecto. Parece que lo haces todo para que te acepten. Es como una máscara de uno mismo, te desconectas de ti y cada vez que tratas de mostrarte en vez de subir la autoestima la estás disminuyendo. Desafortunadamente de cada vez son más las personas que acuden en busca de un psicólogo para tratar el tema de autoestima debido a las influencias sociales.
Sí, parece que debemos ser felices constantemente. Cuando en realidad la felicidad al cien por cien es imposible, no existe. En la sociedad en la que vivimos parece ser que si no estamos felices es que somos personas negativas. Cuando en realidad hay momentos en los cuales uno mismo se tiene que permitir llorar, estar triste, sentir rabia… es un mecanismo homeostasis del cuerpo para gestionar las emociones en el ámbito psicológico.
El título se me ocurrió a un hotel, saliendo de un evento. Y cuando tuve el libro escrito vi que hay personas que se casan con ellas mismas. Pero realmente el mensaje que quería transmitir en mi libro es que uno tiene que estar bien consigo mismo para estar bien con los demás.
Sí, y de hecho las personas que tienen mayor ego en el fondo son las que presentan más inseguridad. Los psicólogos decimos a menudo que cuando alguien no acepta el punto de vista ajeno y sólo el suyo es porque no está preparado para encajar puntos de vista diferentes, a ser flexibles con sus estructuras egoicas.